El orgullo es (también) una canción
Como todos los años por esta fecha, una canción nos permite abrazar la diversidad y buscar fortalecer un camino de igualdad.
Imagina esperar un año entero solo para escuchar una canción. Una canción que habla de ti: de tus miedos y de tus esperanzas, de la forma en que ves y sientes las cosas.
Pero imagina, también, esperar todo un año para poder decir lo que realmente crees, conteniendo un poco el miedo a lo que digan los demás. Inyectarte de un valor que no sabías que existía en ti.
Imagina esperar toda una vida para que te respeten, para que no se metan en tu vida. Imagina que necesitas pedir que se respete lo que sientes.
Imagina que vas por la calle con temor porque te señalan. Porque te miran con asco. Porque te gritan que eres lo peor de la sociedad.
Porque ayer mataron a tu amigo. Porque le escupieron y violentaron. Porque nadie hizo nada. Porque todo siguió igual.
Imagina que no puedes darle un beso a la persona que amas.
Imagina que no puedes decir que amas a la persona que amas.
Imagina que no tienes más alternativa que imaginar cómo sería una vida sin odio, simplemente porque ello no existe.
Imagina esperar un año entero solo para escuchar una canción, y que esa canción te recorra todo el cuerpo y te puedas reconocer en ella.
Imagina esperar un año entero solo para escuchar una canción.